viernes, marzo 28, 2014

Un ejemplo agudo

Tomemos un ejemplo. Supongamos que, en un momento determinado, cierto número de personas trabaja en la manufactura de alfileres. Trabajando -digamos- ocho horas por día, hacen tantos alfileres como el mundo necesita. Alguien inventa un ingenio con el cual el mismo número de personas puede hacer dos veces el número de alfileres que hacía antes. Pero el mundo no necesita duplicar ese número de alfileres: los alfileres son ya tan baratos, que difícilmente pudiera venderse alguno más a un precio inferior.
En un mundo sensato, todos los implicados en la fabricación de alfileres pasarían a trabajar cuatro horas en lugar de ocho, y todo lo demás continuaría como antes. Pero en el mundo real esto se juzgaría desmoralizador. Los hombres aún trabajan ocho horas; hay demasiados alfileres; algunos patronos quiebran, y la mitad de los hombres anteriormente empleados en la fabricación de alfileres son despedidos y quedan sin trabajo.
Al final, hay tanto tiempo libre como en el otro plan, pero la mitad de los hombres están absolutamente ociosos, mientras la otra mitad sigue trabajando demasiado. De este modo, queda asegurado que el inevitable tiempo libre produzca miseria por todas partes, en lugar de ser una fuente de felicidad universal. ¿Puede imaginarse algo más insensato?
Elogio de la Ociosidad y Otros Ensayos
Bertrand Russell
Editorial Edhasa
Barcelona 1986

sábado, febrero 22, 2014

Un mundo mejor

El 13 de mayo de 1981 entré en una mercería de Aluche de la mano de mi madre. Cuando ella pidió no recuerdo qué, la dependienta la ordenó callar: en ese mismo instante estaban dando la noticia en la radio de que habían disparado al papá de alguien en Roma, que era un lugar muy lejano donde hablaban otro idioma. Mi madre parecía tan impresionada como la mercera, y ambas permanecieron calladas mientras la voz de la radio explicaba los detalles con una voz monocorde que convertía su discurso en algo incomprensible para mis oídos de cuatro años.
Pero para mí fue muy tranquilizador descubrir que, en un mundo que yo ya empezaba a intuir violento y despiadado más allá de los límites de mi entorno cercano, había cosas vulnerables sólo excepcionalmente, cosas cuya destrucción escandalizaba a todos los seres humanos de cualquier país y dejaba a la gente callada y expectante junto a la radio. Era un mundo que entendía el valor sagrado de la paternidad. Es que es verdad, hombre: a un papá no se le dispara; ¿qué mundo sería éste si eso se tolerara?
Por eso el 13 de mayo de 1981, mientras millones de católicos rezaban por la vida de Juan Pablo II yo, por una pirueta etimológica, me sentí más seguro que nunca.

martes, febrero 11, 2014

Patrimonio y expolio

21. (...) De haber ministros que no buscasen sino aumentar los impuestos para amontonar riquezas, valdría más que hubiera ministros que no pensasen sino dilapidar el tesoro del soberano.
Lo que quiere decir que los que gobiernan un reino no deben obtener su riqueza privada de los ingresos públicos, sino que deben hacer de la justicia y la equidad su sola riqueza.
22. Si los que gobiernan los Estados no piensan sino en acumular riquezas para su uso personal, atraerán, indudablemente, a su lado hombres depravados; estos hombres les harán creer que son ministros virtuosos, y estos hombres depravados gobernarán el reino.
Pero la administración de estos ministros acarreará al gobierno los castigos divinos y las venganzas del pueblo.
Cuando los negocios públicos lleguen a este punto, ¿qué ministros, aunque sean los más justos y los más virtuosos, evitarán tales desgracias? Lo que quiere decir que los que gobiernan un reino no deben formar su riqueza privada con los ingresos públicos, sino que deben hacer de la justicia y la equidad su sola riqueza.
El Ta-Hio o Gran Estudio
Obra de Kung-Fu-Tsé (Confucio) y de su discípulo Tseng-Tsé
Confucio y Mencio - Los Libros Canónicos Chinos
Traducción, noticias, premiliminares y notas de Juan B. Bergua
Clásicos Bergua
Madrid 1969

viernes, enero 17, 2014

Orgullo y caída

Los griegos creían que la húbris era siempre seguida por la némesis, que si uno iba demasiado lejos recibía un coscorrón para que recordara que los dioses no toleraban la insolencia por parte de los hombres mortales.
En la esfera de las relaciones humanas, el espíritu moderno comprende la doctrina de la húbris y la considera cierta en general. Deseamos que el orgullo sufra una caída, y vemos que, con mucha frecuencia, cae.
 La Filosofía Perenne
Aldous Huxley
EDHASA
Barcelona 1977

lunes, diciembre 23, 2013

Roller coaster

 You know what?
I'm in a good mood today
Well I'm so happy
It's not yesterday
Man it was brutal

With glad use of tissues
I guess you could say
That I had issues

But it's looking good
I've dug my way out
I'm changing up
What the story's about


When the world stops making sense
Just taking what you can get
When the people on the street
Start looking like silhouettes

When the words just sound like noise
I need a new alphabet
When the world stops making sense
I make a new alphabet
I see, everything
Is crystal clear
It's here 
Mark Everett
New Alphabet
Eels - Wonderful, Glorious
Vagrant Records 2013

miércoles, diciembre 11, 2013

Dificultades de un zurdo

 Ser zurdo, como ser homosexual, daltónico, o negro en el primer mundo, no supone en sí mismo defecto ni virtud. Pero es una condición que le sitúa a uno en incómoda minoría. Le obliga a vivir en un mundo diseñado para los otros, permanentemente incómodo, en el que sentirse extranjero hasta en la propia casa.
Los botones de los electrodomésticos, las tijeras, los abrelatas, los frenos de la bicicleta, los tornos del metro y, en definitiva, todo lo que no sea rigurosamente simétrico estética y funcionalmente se convierte en artefactos diabólicos empeñados en llevar la contraria a la naturaleza propia.
Hay que entender, además, que no es fácil para un zurdo reconocerse en el espejo, y eso hace la aceptación de la propia lateralidad aún más difícil. Porque cuando un zurdo mira su reflejo no se ve a sí mismo. No. Lo que ve es un ser inexistente: la persona que habría sido si hubiese nacido diestra.

lunes, diciembre 02, 2013

Sabiduría o erudición

 
Lo gracioso es que cuanto más prosaica es la mentalidad de un erudito, tanto más capaz se le supone de interpretar el antiguo significado poético y que ningún docto se atreve a erigirse en autoridad en más de un tema limitado por temor a incurrir en la aversión y el recelo de sus colegas.
Conocer bien solamente una cosa es poseer una inteligencia inculta: la civilización implica la relación natural de todas las variedades de la experiencia con un sistema de pensamiento humano central.
La época actual es peculiarmente bárbara: presentad, por ejemplo, un erudito en hebreo a un ictiólogo o a una autoridad en nombres de lugares daneses y los dos no encontrarán otro tema común de conversación que el estado del tiempo o la guerra (si da la casualidad de que hay una guerra en ese momento, lo que es habitual en esta época de barbarie). 
La Diosa Blanca Vol. 1
Robert Graves
Alianza Editorial
Madrid 1986

miércoles, octubre 30, 2013

Un puñado de arena

 La olla exprés está semienterrada en la arena de la playa, que es de un tono grisáceo, seguramente porque está nublado. Somos un grupo de siete u ocho personas, sentadas o tumbadas, pero vestidas de calle, y sólo defino las caras de Pablo y de Michi, aunque sé que a los demás también los conozco y pertencen al mismo círculo social. La olla ya está llena de pollo y hortalizas, y aún me sobra un nabo, que voy a regalar por ahí, que no están las cosas para andar tirando la comida. 
Pero cuando vuelvo, mi grupo de amigos se ha movido unos cincuenta metros, y alguien me ha robado los ingredientes. Apenas quedan un par de alas de pollo en el fondo de la olla, asomando entre un poco de arena. Cuando les alcanzo, y evalúo los daños del hurto, descubro que las alas de pollo están calcinadas, y al intentar cogerlas se deshacen en un polvillo negro que se mezcla con el puñado de arena que queda en el fondo de la olla.