domingo, mayo 08, 2011

Hechos


28 -A ver, ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos.
Se dirigió al primero, y le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar a la viña. 29 El hijo le respondió: No quiero; pero luego se arrepintió y fue.
30 Acercándose al segundo le dijo lo mismo. Éste respondió Ya voy, señor; pero no fue. 31 ¿Cuál de los dos hizo  la voluntad del padre?
Le dijeron:
-El primero.
Y Jesús les contestó:
-Os aseguro que los recaudadores y las prostitutas entrarán antes que vosotros en el reino de Dios.
Mateo 21, 28-31
Biblia del Peregrino
Traducción dirigida por
Luis Alonso Schökel
Ediciones Mensajero
Bilbao 2009

jueves, abril 28, 2011

Escepticismo escatológico

Esta desconfianza respecto a los mecanismos judiciales continúa en el siguiente dicho Q (Q 6, 37-38), "no juzguéis y no seréis juzgados". Más revelador aún de los recelos de Q respecto a los tribunales es Q 12, 58-59, que aconseja arreglarse con los acreedores antes de llegar al tribunal. Piper (Piper, Ronald A. 1995. "The Language of Violence  and the Aphoristic Sayings in Q: A Study of Q 6:27-36) aduce casos paralelos de personas de las clases sociales inferiores metidas en pleitos (Llewelyn, S. R. New Documents Illustrating Early Christianity. Vol. 6: Inscriptions and Papyri First Published  in 1980-81. North Ryde, N. S. W., Australia: Macquarie Univ.:90-922). Aún más oportunos son los indicios procedentes de Egipto reunidos por Roger Bagnall (Bagnall, S. Roger 1989. "Official and Private Violence in Roman Egipt", BASP 26:201-16)) y Deborah Hobson (1993 v.ss.).

Estos datos indican claramente que entre las clases más bajas, las demandas ante los tribunales eran el último y no un primer recurso, y normalmente presuponían estados preliminares de arbitraje, mediación, negociación y coacción (Hobson, Deborah W. 1993. The Impact of Law on Village in Roman Egypt", en Law, Politics and Society in the Ancient Mediterranean World, ed. Baruch Halpern-Deborah W. Hobson, Sheffield: Sheffield Academic Press: 199). Así, la situación evocada en Q 12, 58-59 no es un intento inicial de un prestador de cobrar una deuda, sino un estadio tardío dentro de un proceso largo.
Resulta notable el pesimismo de Q. Que la reclamación del acreedor sea o no justa parece que no hace al caso; el veredicto es de prever. Los campesinos y los agricultores arrendatarios sabían que cuando llegaban al tribunal habían entrado en un territorio extraño donde sus intereses no serían protegidos, especialmente si estaban implicados demandantes de la clase superior (Garsney, Peter. 1970. Social Status and Legal Privilege in the Roman Empire. Oxford: Clarendon).
Cualquier clase de solución informal, por injusta que fuera, era preferible al remedio judicial.
Q, El Evangelio Desconocido
John S. Kloppenborg
Ediciones Sígueme
Salamanca 2005

viernes, abril 15, 2011

Parénesis del matrimonio.

Por esa época los misioneros rastrillaban el desierto persiguiendo concubinas para casarlas. Iban hasta las rancherías más olvidadas en un camioncito decrépito, con cuatro hombres de tropa bien armados y un arcón de géneros de pacotilla.
Lo más difícil de aquella cacería era convencer a las mujeres, que se defendían de la gracia divina con el argumento verídico de que los hombres se sentían con derecho a exigirles a las esposas legítimas un  trabajo más rudo que a las concubinas, mientras ellos dormían despernancados en los chinchorros.
Había que seducirlas con recursos de engaño, disolviéndoles la voluntad de Dios en el jarabe de su propio idioma para que la sintieran menos áspera, pero hasta las más retrecheras terminaban convencidas por unos aretes de oropel.
A los hombres, en cambio, una vez obtenida la aceptación de la mujer, los sacaban a culatazos de los chinchorros y se los llevaban amarrados en la plataforma de carga, para casarlos por la fuerza.
La Increíble y Triste Historia de la Cándida Eréndira y de su Abuela Desalmada
Gabriel García Márquez
Barral Editores
Barcelona, 1972

martes, abril 05, 2011

La democracia a la sombra

El más destacado filósofo social del siglo XX, John Dewey, concluyó que "la política es la sombra que proyecta la gran empresa sobre la sociedad" y seguirá siendo así mientras el poder resida en "la empresa para el beneficio privado a través del control privado de la banca, la tierra y la industria, reforzado por el dominio de la prensa, las agencias de noticias y otros medios de publicidad y propaganda". 

En consecuencia, las reformas no bastarán. Es necesario un cambio social fundamental para conseguir una democracia efectiva.

Estados Fallidos.
El Abuso de Poder y el Ataque a la Democracia.
Noam Chomsky
Ediciones B, S.A.
Barcelona 2007

jueves, marzo 31, 2011

Haiku 4 Japan

yado no haru
nani mo naki koso
nani mo are
No tiene nada
mi choza en primavera.
Lo tiene todo.
                            Sodoo

lunes, marzo 28, 2011

Barcelona desconocida

Mi hermana está en mi habitación encima de mí, y me sujeta las muñecas, así que tiene pinta de que ha ganado. Con diez años contra uno de cinco, ya podrá. Además, no vale morder, y eso me sitúa en desventaja.
- ¿Tú quieres ir a vivir a Barcelona?
A mí, claro, me pilla por sorpresa, porque yo no sabía que eso de cambiar de ciudad podía pasar. Pero Barcelona es la tierra prometida, el paraíso perdido, el origen olvidado. Hay una especie de responsabilidad moral, que me obliga a abrazar el destino desconocido.


- Yo sí; ¿y tú?
- No lo sé. He oído a los padres que nos vamos a ir a vivir a Barcelona.

Siento un momento de pánico, porque entonces la cosa va en serio. Pero con cinco años aún no se conocen los cambios lo suficiente como para temerlos y, qué demonios, cómo no voy a querer: ¿no sería una traición querer quedarse en Madrid?
Noto por primera vez el deseo de cambio, no por rechazo del presente, sino por pura curiosidad. Es la atracción del abismo la que me empuja a hablar:
- Pues yo sí que quiero. 

lunes, marzo 21, 2011

Recepta per a una concentració sense esforç


Recordes quan t'ensenyava a cuinar crêpes? "Quan les fas volar enlaire -et deia-, has de pensar en qualsevol altra cosa, menys en le fet que han de tornar a caure de dret a la paella. Si et concentres en el vol, pots estar segura que cauran rebregades, o bé que aniran a parar directament als fogons." És curiós. Però és exactament la distracció alló que fa que arribem al centre de les coses, a llur mateix cor.
Ves on et porti el cor
Susanna Tamaro
Cercle de lectors
Barcelona 1997

lunes, marzo 07, 2011

Los beneficios del dibujo: estados alterados de conciencia

I am looking for an altered satate.
I suspect all artists are looking for such a state. Chick Takaha says when is drawing well he feels "very buoyant". Others describe states that seem more meditative. Says John Goodman, "Time drops away so you draw for twenty minuts and you feel there's no time there. You're really in the work." At such times, says Goodman, there may be ten other people in the room but he is not at all conscious of their presence. At its best, he says, "It's a very mindless state. When I get done with the thing, I'm very spent, and I don't know what I've done. I look at the drawing and I don't know how I've gotten there."
Artist frecuently compare the way they feel when they're drawing to the sense of heightened awareness reported by practitioners of Yogic meditation or to the "high" runners experience. Jim Smyth, who has taught drawing for twenty years, says, "I believe the drawing process produces serotonine and endorphins in certain individuals. I see people who are not aware of his arthritis pain when they are drawing. When they are not drawing, it comes back." Smyth once let someone monitor his brain-wave activity while he drew. "When I was drawing, I would get alpha waves," he reports.
Alpha waves are electrical impulses in the brain that are associated with calm and focused attention. Studies of the wave-waves patterns in meditating yogis have shown increased alpha, theta (associated with reverie, imagination and creativity) and beta (associated with highly focusing attention) waves. Meditation has also been shown to increase production of serotonine, a neurotransmitter, the lack of wich is associated with depression, insomnia and migraine. (An excess of serotonine can lead to hallucinations.)

The Undressed Art - Why We Draw
Peter Steinhart
Vintage Books - Random House
New York 2005