jueves, agosto 29, 2019

Tolerancia en el 36

La tolerancia, amigos míos, es el respeto a las ideas, a los sentimientos y a los gustos de los demás, aunque estas ideas, estos sentimientos y estos gustos choquen con los nuestros y nos parezcan equivocados y lamentables.
No puede haber tolerancia para el mal y para cuanto signifique incumplimiento de la ley. No puede haberla para la suciedad, para la mentira, para la holgazanería, para el robo, para la injusticia.
Pero sí debe haberla para la manera de pensar de los que nos rodean, para sus aficiones, para sus preferencias.
La tolerancia hace posible y fácil la vida social permite que se traten bien y que se estimen personas de diferente partido, de distintas creencias religiosas, de diversa cultura y de las más varias costumbres y aficiones.
En cambio, la intolerancia, ¡cómo perturba y dificulta la vida de las familias y de los pueblos!
¡Cuántos males ha producido en todos los tiempos!
Afortunadamente, hoy todos los pueblos civilizados tienen establecida la libertad o tolerancia de cultos, y fuera de algún gobierno que pierda temporalmente la cabeza, en ningún país moderno es nadie perseguido por sus ideas políticas o religiosas.
Nueva Enciclopedia Escolar
Félix Martí Alpera
Hijos de Santiago Rodríguez
Imprenta - Casa Editorial - Librería
Burgos 1936

viernes, junio 28, 2019

Sostenibilidad patatera

 
Toda una generación de ciudadanos pensaba que la capacidad de sustentación de la tierra era proporcional a la cantidad de tierra que está bajo cultivo y que habían conseguido más altas eficiencias en el uso de la energía del sol.
Esto es un triste engaño; el hombre ya no come patatas hechas de energía solar.
Ahora come patatas hechas de petróleo.
Environment, Power and Society
Howard T. Odum
Wiley-Interscience
Michigan 1970
Ctdo. en
Introducción a la Antropología General
Marvin Harris
Alianza Editorial
Madrid 1992

miércoles, marzo 27, 2019

Todo lo que necesita un pesimista

 
No creo equivocarme al comparar el amor con una especie de ensueño de dos, cierto que junto con instantes de ensueño individual, de pequeños juegos de conjunciones y cruces de caminos, pero que permiten, con todo, transformar nuestra existencia terrenal en un momento soportable, que incluso es, en verdad, el único medio de soportarla.
 
Serotonina
Michel Houellebecq
Editorial Anagrama
Barcelona 2019

jueves, marzo 07, 2019

Dos ruedas son una bici

People say I'm crazy
Doin' what I'm doin'
Well, they give me all kinds of warnings
To save me from ruin 
When I say that I'm okay
Well, they look at me kinda strange
Surely you're not happy now
You no longer play the game

People say I'm lazy
Dreamin' my life away
Well, they give me all kinds of advice
Designed to enlighten me
When I tell them that I'm doin' fine
Watchin' shadows on the wall
Don't you miss the big time, boy?
 You're no longer on the ball
I'm just sittin' here
Watchin' the wheels go round and round
I really love to watch them roll
No longer ridin' on the merry-go-round
I just had to let it go
Ah, people askin' questions
Lost in confusion
Well, I tell them there's no problem
Only solutions

Well, they shake their heads
And they look at me as if I've lost my mind
I tell them there's no hurry
I'm just sittin' here doin' time

John Lennon
Double Fantasy
 John Lennon & Yoko Ono
Geffen Records - GHS2001

lunes, diciembre 10, 2018

Tristes secuestros iracundos

¡Cuántas veces no hemos tenido que lamentar la disponibilidad en nuestro haber lingüístico de todo un repertorio de injurias, movilizable, como un ejército bien organizado, a las primeras de cambio, una panoplia de insultos ajena y anterior a nuestra ira y aun a nosotros mismos!
¡Ah, si la ira ira, en los breves instantes de nuestro enejenamiento, se nos hubiese quedado muda e inerme, sin una palabra que echarse a la boca, sin un papel preexistente y genérico que encarnar!
¡Si la mano no hubiera dispuesto, entre sus esquemas de acción, del modelo de la bofetada!
Lo malo del enajenamiento no es el vacío en que nos quedamos, sino el que dispongamos de todo un juego de papeles típicos dispuestos a llenar ese vacío a la menos vacilación y a subrogarnos y hasta suplantarnos en el trance;
lo malo no es la mera ausencia de nosotros mismos, sino la irrupción de ese alter genérico e impersonal que produce tantas conductas indiferenciadas e inespecíficas, y por tanto estólidas y ciegas.
Semana primera: Liber Scriptus Proferetur
las Semanas de Jardín
Ensayos I
Rafael Sánchez Ferlosio
Debate - Penguin Random House Grupo Editorial
Barcelona 2015

miércoles, noviembre 07, 2018

Eclipse a lo común

 
La imagen de lo que fue tipificado como "genocidio" permanece latente en la mirada de los que se indignan ante las actitudes de rechazo, con toda clase de atropellos, de que son víctimas los "diferentes" a título de esa misma diferencia, de tal suerte que la defensa de tales individuos rechazados, maltratados y agraviados viene a configurarse como defensa de lo diferencial, y polariza la consideración del individuo sobre lo que tiene de cualitativo, de espécimen de una tipología.
De esta manera, ciertamente, se denuncia y se reprueba como injusta la motivación del agresor y se ataja o se transforma en mayor o menor grado la mala inclinación de su actitud, pero no se señala el genuino fundamento de respeto al individuo, que no consiste en su singularidad cualitativa, en aquello que lo hace "único en su especie", como se dice en de una pieza de cerámica codiciada por los coleccionistas, sino en lo que es realmente alcanzado por el sufrimiento: el individuo que no está en ninguna determinación diferencial, sino, por el contrario, justamente en la unidad indiferenciada con que se forma la pluralidad homogénea tantas veces designada como con el singular genérico de "carne de cañón".
El que la apelación a la cualidad diferencial, a la "identidad" cualitativa por la que un soldado se distingue de otro, pueda servir de hecho, en determinadas circunstancias, para defenderlos de ser reducidos a carne de cañón (y justamente debilitar lo más posible la menguada eficacia de tal apelación es una de las funciones principales del uniforme de soldado) no significa, en modo alguno, que lo intendido por esa diferencia sea el individuo en cuanto a tal: aquel respecto del cual es evidente por sí misma la afirmación de que el dolor es absolutamente irreparable, o, en fin, el único que es realmente alcanzado y reventado por una bala de cañón en el campo de batalla:
una unidad indiferenciada y absoluta de necesidad y satisfacción, de hambre y saciedad, de placer o de dolor, de enfermedad y de muerte; eso es el individuo, o sea, no lo más diferente, sino lo más común.
Principius Individuationis
Altos Estudios Eclesiásticos
Ensayos I
Rafael Sánchez Ferlosio
Debate - Penguin Random House Grupo Editorial
Barcelona 2015

lunes, agosto 27, 2018

Manzana fiscal

 
El sector más conservador de la sociedad espartana temía el efecto corruptor del dinero, pero finalmente, y tras encendidos debates, se admitió el oro y la plata como tesoro público, aunque se prohibió la posesión a los particulares, sin pensar en lo ridículo que era apreciar una cosa en público y despreciarla en privado [Plutarco, Lisandro, 16.2.]; eso hacía que muchos espartanos tuvieran a buen recaudo el dinero fuera del país, depositado en templos o santuarios [según Ateneo (6.223F), los ricos guardaban su dinero en Arcadia).].
Es muy posible que Lisandro, que supuestamente se mantuvo en la más estricta pobreza, enviara aquellas riquezas para corromper la férrea moralidad de los espartanos, que de esa manera tendrían que aceptar esa nueva forma de vida basada en el imperio.
 Sin duda, olvidó la vieja profecía del oráculo de Delfos que anunciaba que la avaricia causaría la ruina de Esparta [Este famoso oráculo se recuerda en Cicerón, Sobre los deberes, 2.77 y Plutarco, Agis, 9 y Moralia, 239F.].
Esparta
Javier Murcia Ortuño
Alianza Editorial
Madrid 2017

miércoles, junio 13, 2018

Churras y merinas

Es posible animar a los adultos occidentales a hacer comparaciones absurdas, pero no a los niños pequeños.
En una prueba experimental hecha con niños en edad preescolar, Giuseppe Mosconi mostraba seis imágenes, de las cuales cinco representaban mamíferos grandes y la sexta un barco de guerra.
Se pedía a los sujetos de la prueba que dijeran cuál de esas imágenes era "más diferente" de la séptima, que representaba unas ovejas. Aunque los adultos y los niños mayores señalaban el barco de guerra sin vacilar, sólo cuatro de 51 niños de edad preescolar hacían lo mismo.
Preguntados por qué no señalaban el barco, los demás respondían: "¡Porque no es un animal!".
Arte y Percepción Visual
Rudolf Arnheim
Alianza Editorial
Pinto(Madrid) 2008