miércoles, junio 13, 2018

Churras y merinas

Es posible animar a los adultos occidentales a hacer comparaciones absurdas, pero no a los niños pequeños.
En una prueba experimental hecha con niños en edad preescolar, Giuseppe Mosconi mostraba seis imágenes, de las cuales cinco representaban mamíferos grandes y la sexta un barco de guerra.
Se pedía a los sujetos de la prueba que dijeran cuál de esas imágenes era "más diferente" de la séptima, que representaba unas ovejas. Aunque los adultos y los niños mayores señalaban el barco de guerra sin vacilar, sólo cuatro de 51 niños de edad preescolar hacían lo mismo.
Preguntados por qué no señalaban el barco, los demás respondían: "¡Porque no es un animal!".
Arte y Percepción Visual
Rudolf Arnheim
Alianza Editorial
Pinto(Madrid) 2008

viernes, mayo 18, 2018

Podemos dormir en sábanas

No obstante, algunos animales se molestaron al saber que los cerdos, no solamente comían en la cocina y usaban la sala como lugar de recreo, sino que también dormían en camas. Boxer lo pasó por alto, como de costumbre, repitiendo "¡Napoleón siempre tiene razón!", pero Clover, que creyó recordar una disposición concreta contra las camas, fue hasta el extremo del granero e intentó descifrar los siete mandamientos, que estaban allí escritos.
Al ver que sólo podía leer las letras una por una, trajo a Muriel.
—Muriel —le dijo—, léeme el cuarto mandamiento. ¿No dice algo respecto a no dormir nunca en una cama?
Con un poco de dificultad, Muriel lo deletreó. —Dice:
«Ningún animal dormirá en una cama con sábanas».
Lo curioso era que Clover no recordaba que el Cuarto Mandamiento mencionara las sábanas; pero como figuraba en la pared, debía de haber sido así.
 Rebelión en la Granja
George Orwell
Destino
Madrid 2006

jueves, mayo 10, 2018

Expresión o control

Los resultados de Steiner [Steiner, D.T. (1994), The Tyrant's Writ. Myths and Images of Writing in Ancient Greece, Princeton.] demuestran, a mi entender, de manera fehaciente que a ojos de los griegos clásicos la escritura no sólo no va pareja al sistema democrático, sino que está íntimamente asociada a modos de gobierno despótico y tiránico que amenazan por lo tanto la existencia del propio funcionamiento de la democracia [A conclusiones semejantes llega paralelamente Nagy G. (1979), The Best of the Achaeans, Batimore-Londres.].
En efecto, para los griegos la más pura esencia de la democracia es el logos, la capacidad para expresarse libremente (oralmente) en el ágora, mientras que la escritura solamente refuerza el poder de control del gobernante sobre el pueblo.
Escritura y Literatura en la Grecia Arcaica
Juan Signes Codoñer
Ediciones Akal
Madrid 2004

miércoles, marzo 28, 2018

Fin de la política

El político tiene que actuar como hombre libre, tiene que producir actos bellos y formas bellas de vida más allá de lo necesario para la vida y de lo útil.
Por ejemplo, debe modificar la sociedad para hacer que sea posible más justicia y más felicidad.
Actuar políticamente significa hacer que comience algo del todo distinto o generar un nuevo orden social.
El conocido argumento de que no hay ninguna alternativa no significa más que el final de la política. Hoy, los políticos trabajan demasiado, pero actúan demasiado poco.
La sociedad del cansancio
Byung Chul-Han
Herder
Barcelona 2017

miércoles, febrero 07, 2018

Otra sororidad

[De la respuesta de Einstein declinando una invitación para que participara en una manifestación francesa en contra del antisemitismo en Alemania]
[...] una protesta contra la injusticia y la violencia es incomparablemente más válida si proviene de personas motivadas sólo por sentimientos de humanidad y de amor a la justicia.
Y esto no puede decirse de un hombre como yo, un judío que considera hermanos a los demás judíos. Para ese hombre toda injusticia contra los judíos es una injusticia contra él mismo.
Por ende, no puede ser juez en su propia causa, sino que ha de esperar el juicio imparcial de los demás.
Mis Ideas y Opiniones
Albert Einstein
Bon Ton
Barcelona, 2000

viernes, enero 05, 2018

War is over (if you want it)

"Convendría, a mi juicio, a todos los hombres el mantener la paz y los oficios comunes de humanidad y amistad en la diversidad de opiniones, puesto que no podemos razonablemente esperar que cualquiera se ofrezca presta y obsequiosamente a dejar su propia opinión y a abrazar la nuestra con una resignación ciega a una autoridad que el entendimiento del hombre no reconoce.  Pues, aunque pueda a menudo equivocarse, no puede conocer otra guía que la razón, ni someterse ciegamente a los dictados del otro.
Si el que queréis traer a vuestras opiniones es una persona que examina antes de asentir, tenéis que darle permiso a su conveniencia para que vuelva a examinar las razones y, rememorando lo que está fuera de su mente, examine los detalles, para ver de qué lado está la ventaja; y si él no encuentra argumentos de bastante peso para meterse otra vez en tantos trabajos, eso no es sino lo que confrecuencia hacemos nosotros en caso parecido; y nosotros tomaríamos a mal si otros nos prescribieran qué puntos debíamos estudiar: y si es de los que desean tomar sus opiniones a crédito, ¿cómo podemos imaginar que habría de renunciar a los principios que el tiempo y la costumbre han establecido de tal forma en su mente que él los cree evidentes y de una certeza indudable; o que él considera que como impresiones que ha recibido del mismo Dios, o de los hombres enviados por Él? ¿Cómo podemos esperar, digo, que opiniones así afincadas sean abandonadas ante los argumentos o la autoridad de un extraño o adversario, particularmente si hay alguna sospecha de interés o designio, como nunca deja de ocurrir cuando los hombres se hallan maltratados?
 
Haríamos mejor en apiadarnos de nuestra mutua ignorancia y en tratar de  eliminarla por todos los medios corteses y de información a nuestro alcance, y no en tratar instantáneamente mal a los otros como obstinados y perversos porque no renuncian a sus opiniones y aceptan las nuestras, o por lo menos las que tratamos de hacerles aceptar, cuando es más que probable que nosotros no seamos menos obstinados al no abrazar alguna de las suyas.
[...] La necesidad de creer sin saber, es decir, a menudo con razones my débiles, en este efímero estado de acción y ceguera en que estamos, debía hacernos más afanosos y cuidadosos en informarnos que en coaccionar a otros... Hay razón para pensar que si los hombres estuvieran mejor instruídos tendrían menos afán de imponerse sobre otros." [John Locke, Ensayo sobre el entendimiento humano, Libro IV, Cap. XVI, sec. 4]
Ctdo. en Historia de la Filosofía
Bertrand Russell
Grandes Obras de la Cultura
RBA editores
Madrid 2009 

jueves, noviembre 02, 2017

Hogar

I'll light the fire, you place the flowers in the vase that you bought today.
Staring at the fire for hours and hours while I listen to you
Play your love songs all night long for me, only for me.
Come to me now and rest your head for just five minutes, everything is done.
Such a cozy room, the windows are illuminated by the evening
Sunshine through them, fiery gems for you, only for you.

Our house is a very, very fine house with two cats in the yard, life used to be so hard,
Now everything is easy cause of you and our la, la, la...

Our house is a very, very fine house with two cats in the yard, life used to be so hard,
Now everything is easy cause of you and our...

I'll light the fire, while you place the flowers in the vase that you bought today.
Graham Nash
Déjà Vu
CSNY
Atlantic Records, 1970

miércoles, septiembre 06, 2017

Humanidad universal y divina

La humanización de los dioses fue un paso de asombrosa audacia. Describir seres sobrenaturales, no como espíritus vagos, sin forma, o como figuras monstruosas, semiaves, semianimales, por ejemplo, sino como hombres y mujeres, con órganos humanos y pasiones humanas, reclamaba una audacia y un máximo orgullo de la propia humanidad.
Después de crear a los dioses de esta suerte, el hombre homérico se decía semejante a los dioses. [...]
Los reyes eran honrados como dioses, pero nunca adorados. Los héroes eran hombres, no objetos de culto. [...]
 
Por otra parte, no había líneas divisorias locales, regionales o nacionales de consecuencia genuina entre los hombres. Ni en asuntos de culto o en cualquier otro aspecto fundamental de la vida humana hacía el poeta denigrantes clasificciones ni distinciones. Los individuos y las clases variaban en mérito y capacidad; pero no los pueblos, ni entre los aqueos y otros ni entre si mismos.
Esta universalidad de la humanidad de Homero es tan audaz y notable como la humanidad de los dioses.
El Mundo de Odiseo
M. I. Finley
Breviarios
Fondo de Cultura Económica
México D.F. 1980