lunes, diciembre 10, 2018

Tristes secuestros iracundos

¡Cuántas veces no hemos tenido que lamentar la disponibilidad en nuestro haber lingüístico de todo un repertorio de injurias, movilizable, como un ejército bien organizado, a las primeras de cambio, una panoplia de insultos ajena y anterior a nuestra ira y aun a nosotros mismos!
¡Ah, si la ira ira, en los breves instantes de nuestro enejenamiento, se nos hubiese quedado muda e inerme, sin una palabra que echarse a la boca, sin un papel preexistente y genérico que encarnar!
¡Si la mano no hubiera dispuesto, entre sus esquemas de acción, del modelo de la bofetada!
Lo malo del enajenamiento no es el vacío en que nos quedamos, sino el que dispongamos de todo un juego de papeles típicos dispuestos a llenar ese vacío a la menos vacilación y a subrogarnos y hasta suplantarnos en el trance;
lo malo no es la mera ausencia de nosotros mismos, sino la irrupción de ese alter genérico e impersonal que produce tantas conductas indiferenciadas e inespecíficas, y por tanto estólidas y ciegas.
Semana primera: Liber Scriptus Proferetur
las Semanas de Jardín
Ensayos I
Rafael Sánchez Ferlosio
Debate - Penguin Random House Grupo Editorial
Barcelona 2015

miércoles, noviembre 07, 2018

Eclipse a lo común

 
La imagen de lo que fue tipificado como "genocidio" permanece latente en la mirada de los que se indignan ante las actitudes de rechazo, con toda clase de atropellos, de que son víctimas los "diferentes" a título de esa misma diferencia, de tal suerte que la defensa de tales individuos rechazados, maltratados y agraviados viene a configurarse como defensa de lo diferencial, y polariza la consideración del individuo sobre lo que tiene de cualitativo, de espécimen de una tipología.
De esta manera, ciertamente, se denuncia y se reprueba como injusta la motivación del agresor y se ataja o se transforma en mayor o menor grado la mala inclinación de su actitud, pero no se señala el genuino fundamento de respeto al individuo, que no consiste en su singularidad cualitativa, en aquello que lo hace "único en su especie", como se dice en de una pieza de cerámica codiciada por los coleccionistas, sino en lo que es realmente alcanzado por el sufrimiento: el individuo que no está en ninguna determinación diferencial, sino, por el contrario, justamente en la unidad indiferenciada con que se forma la pluralidad homogénea tantas veces designada como con el singular genérico de "carne de cañón".
El que la apelación a la cualidad diferencial, a la "identidad" cualitativa por la que un soldado se distingue de otro, pueda servir de hecho, en determinadas circunstancias, para defenderlos de ser reducidos a carne de cañón (y justamente debilitar lo más posible la menguada eficacia de tal apelación es una de las funciones principales del uniforme de soldado) no significa, en modo alguno, que lo intendido por esa diferencia sea el individuo en cuanto a tal: aquel respecto del cual es evidente por sí misma la afirmación de que el dolor es absolutamente irreparable, o, en fin, el único que es realmente alcanzado y reventado por una bala de cañón en el campo de batalla:
una unidad indiferenciada y absoluta de necesidad y satisfacción, de hambre y saciedad, de placer o de dolor, de enfermedad y de muerte; eso es el individuo, o sea, no lo más diferente, sino lo más común.
Principius Individuationis
Altos Estudios Eclesiásticos
Ensayos I
Rafael Sánchez Ferlosio
Debate - Penguin Random House Grupo Editorial
Barcelona 2015

lunes, agosto 27, 2018

Manzana fiscal

 
El sector más conservador de la sociedad espartana temía el efecto corruptor del dinero, pero finalmente, y tras encendidos debates, se admitió el oro y la plata como tesoro público, aunque se prohibió la posesión a los particulares, sin pensar en lo ridículo que era apreciar una cosa en público y despreciarla en privado [Plutarco, Lisandro, 16.2.]; eso hacía que muchos espartanos tuvieran a buen recaudo el dinero fuera del país, depositado en templos o santuarios [según Ateneo (6.223F), los ricos guardaban su dinero en Arcadia).].
Es muy posible que Lisandro, que supuestamente se mantuvo en la más estricta pobreza, enviara aquellas riquezas para corromper la férrea moralidad de los espartanos, que de esa manera tendrían que aceptar esa nueva forma de vida basada en el imperio.
 Sin duda, olvidó la vieja profecía del oráculo de Delfos que anunciaba que la avaricia causaría la ruina de Esparta [Este famoso oráculo se recuerda en Cicerón, Sobre los deberes, 2.77 y Plutarco, Agis, 9 y Moralia, 239F.].
Esparta
Javier Murcia Ortuño
Alianza Editorial
Madrid 2017

miércoles, junio 13, 2018

Churras y merinas

Es posible animar a los adultos occidentales a hacer comparaciones absurdas, pero no a los niños pequeños.
En una prueba experimental hecha con niños en edad preescolar, Giuseppe Mosconi mostraba seis imágenes, de las cuales cinco representaban mamíferos grandes y la sexta un barco de guerra.
Se pedía a los sujetos de la prueba que dijeran cuál de esas imágenes era "más diferente" de la séptima, que representaba unas ovejas. Aunque los adultos y los niños mayores señalaban el barco de guerra sin vacilar, sólo cuatro de 51 niños de edad preescolar hacían lo mismo.
Preguntados por qué no señalaban el barco, los demás respondían: "¡Porque no es un animal!".
Arte y Percepción Visual
Rudolf Arnheim
Alianza Editorial
Pinto(Madrid) 2008

viernes, mayo 18, 2018

Podemos dormir en sábanas

No obstante, algunos animales se molestaron al saber que los cerdos, no solamente comían en la cocina y usaban la sala como lugar de recreo, sino que también dormían en camas. Boxer lo pasó por alto, como de costumbre, repitiendo "¡Napoleón siempre tiene razón!", pero Clover, que creyó recordar una disposición concreta contra las camas, fue hasta el extremo del granero e intentó descifrar los siete mandamientos, que estaban allí escritos.
Al ver que sólo podía leer las letras una por una, trajo a Muriel.
—Muriel —le dijo—, léeme el cuarto mandamiento. ¿No dice algo respecto a no dormir nunca en una cama?
Con un poco de dificultad, Muriel lo deletreó. —Dice:
«Ningún animal dormirá en una cama con sábanas».
Lo curioso era que Clover no recordaba que el Cuarto Mandamiento mencionara las sábanas; pero como figuraba en la pared, debía de haber sido así.
 Rebelión en la Granja
George Orwell
Destino
Madrid 2006

jueves, mayo 10, 2018

Expresión o control

Los resultados de Steiner [Steiner, D.T. (1994), The Tyrant's Writ. Myths and Images of Writing in Ancient Greece, Princeton.] demuestran, a mi entender, de manera fehaciente que a ojos de los griegos clásicos la escritura no sólo no va pareja al sistema democrático, sino que está íntimamente asociada a modos de gobierno despótico y tiránico que amenazan por lo tanto la existencia del propio funcionamiento de la democracia [A conclusiones semejantes llega paralelamente Nagy G. (1979), The Best of the Achaeans, Batimore-Londres.].
En efecto, para los griegos la más pura esencia de la democracia es el logos, la capacidad para expresarse libremente (oralmente) en el ágora, mientras que la escritura solamente refuerza el poder de control del gobernante sobre el pueblo.
Escritura y Literatura en la Grecia Arcaica
Juan Signes Codoñer
Ediciones Akal
Madrid 2004

miércoles, marzo 28, 2018

Fin de la política

El político tiene que actuar como hombre libre, tiene que producir actos bellos y formas bellas de vida más allá de lo necesario para la vida y de lo útil.
Por ejemplo, debe modificar la sociedad para hacer que sea posible más justicia y más felicidad.
Actuar políticamente significa hacer que comience algo del todo distinto o generar un nuevo orden social.
El conocido argumento de que no hay ninguna alternativa no significa más que el final de la política. Hoy, los políticos trabajan demasiado, pero actúan demasiado poco.
La sociedad del cansancio
Byung Chul-Han
Herder
Barcelona 2017

miércoles, febrero 07, 2018

Otra sororidad

[De la respuesta de Einstein declinando una invitación para que participara en una manifestación francesa en contra del antisemitismo en Alemania]
[...] una protesta contra la injusticia y la violencia es incomparablemente más válida si proviene de personas motivadas sólo por sentimientos de humanidad y de amor a la justicia.
Y esto no puede decirse de un hombre como yo, un judío que considera hermanos a los demás judíos. Para ese hombre toda injusticia contra los judíos es una injusticia contra él mismo.
Por ende, no puede ser juez en su propia causa, sino que ha de esperar el juicio imparcial de los demás.
Mis Ideas y Opiniones
Albert Einstein
Bon Ton
Barcelona, 2000