jueves, julio 28, 2011

Fe y acción

Pero esto requiere una comprensión de la religión no como un conjunto de creencias, no como un conjunto de doctrinas, sino como una manera de de traducir a la acción las leyes perennes de la vida. En este sentido, nadie puede vivir sin alguna forma de religión. [...]
 Si la religión se convierte en una carga, entonces uno se deshace de ella y la transciende según su propia experiencia [...].
Si una religión no nos permite apreciar las diferencias con las demás, entonces, según el concepto que utilizamos aquí, no será una verdadera religión sino una falsa religión. Esta falsedad ha pervivido hasta los tiempos modernos. Ya que el laicismo ha llegado a un extremo y la religiosidad ha llegado al otro extremo. Y cada uno es tan cruel como el otro.
[...] En mi opinión, el secularismo es interesante si significa una confluencia en igualdad de condiciones de las distintas tradiciones, pero me parece demagógico cuando anula las tradiciones anteriores para entronizar nuevos dioses que corresponden a una mentalidad tecnocrática, economicista y consumista.
Del ganges al Mediterráneo.
Un diálogo entre las culturas de India y Europa.
Rafael Arguyol y Vidya Nivas Mishra
Edición de Òscar Pujol Riembau
Ediciones Siruela
Madrid 2004

lunes, julio 18, 2011

Nada de preguntas fáciles

Ésa vez me había complicado poco la vida, ésa es la verdad; mi profesor miraba mi trabajo con cara de escepticismo y, como su despacho siempre estaba de bote en bote, porque verle corregir era a la vez divertido y didáctico, a mi me iban ganando colores y sudores, como si en vez de al papel Basik me miraran a mí.
Entonces el profesor, mientras se diluía su gesto de desaprobación en la actitud afable que le caracterizaba, me dijo:
- Mira, esto del Arte va de hacerte preguntas. A veces son preguntas difíciles, o incluso preguntas que no tienen respuesta. Pero no pasa nada, porque lo importante es que te preguntes algo que quieras saber. La pregunta es más importante que la respuesta, porque la respuesta será la que tenga que ser, pero la pregunta sólo puede ser la que tú elijas.


- Pero uno tiene que ser honrado, si te preguntas una cosa que ya sabes que la sabes ¡entonces no vale! Entonces ¡no tiene gracia! - y mientras pronunciaba la última frase, abría mucho los brazos y los ojos, como si me hubiera pillado haciendo trampas al Parchís.
Entonces sí que me puse colorado: me había pillado en un renuncio mucho peor porque, al fin y al cabo, yo no estaba en primero de Parchís.

jueves, julio 07, 2011

Especulación o multidimensionalidad

 ¿Esto? ¡Sencillísimo! -contestó-. Quien conozca bien la quinta dimensión puede ampliar cualquier local todo lo que quiera y sin ningún esfuerzo, y además, le diré, estimada señora, que hasta unos límites incalculables. Yo, personalmente -siguió Kóroviev-, he conocido a gente que no tenía ni la menor idea sobre la quinta dimensión, ni sobre nada, y que hacía verdaderos milagros en eso de agrandar sus viviendas.
Por ejemplo, me han hablado de un ciudadano que recibió un piso de tres habitaciones y, sin conocer la quinta dimensión ni demás trucos, la convirtió en un piso de cuatro, dividiendo con un tabique una de las habitaciones. Después cambió este piso por dos separados en distintos barrios de Moscú: uno de tres y otro de dos habitaciones.
Convendrá usted conmigo en que ya eran cinco habitaciones. Uno de ellos lo cambió por dos pisos de dos y, como fácilmente comprenderá, se hizo dueño de seis habitaciones, aunque completamente dispersas por Moscú.
Cuando se disponía a hacer el último canje, y el más brillante, insertando un anuncio para cambiar seis habitaciones en distintos barrios por un piso de cinco, sus actividades, y por razones ajenas a su voluntad, quedaron paralizadas. Puede que ahora tenga alguna habitación, pero me atrevo a asegurar que no será en Moscú. Ya ve usted ¡qué lagarto, y luego me habla de la quinta dimensión!
El Maestro y Margarita
Mijaíl Bulgákov
Alianza Editorial
Madrid 2010

domingo, julio 03, 2011

Habitantes de baúl


Raúl
tiene un baúl azul
y dentro del baúl azul
tiene Raúl


una pierna de madera,
que de un tío abuelo era,
un tricornio, una chistera,
un traje de lagartera
y un frasquito de alcanfor
del mismo color azul
como el baúl.
Azul
tiene un baúl Raúl
y dentro del baúl azul
tiene Raúl



una espada toledana,
un gato de porcelana,
una porra, una sotana,
una canción alemana,
una flauta y un tambor
del mismo color azul
como el baúl.
Raúl 
tiene un baúl azul
y dentro del baúl azul
tiene Raúl

un bolsito de abalorios,
una cajita de laca,
un abanico de nácar
y unos versos del Tenorio.
–¿No es verdad, ángel de amor?–
del mismo color azul
como el baúl.

Raúl
Javier Krahe/ Jorge Krahe
del disco "Valle de Lágrimas"
CBS 1980

viernes, junio 17, 2011

La mirada que ilumina al Sol

 [El movimiento 15M] me inspira una reflexión que compartirá muchísima gente: si es posible el camino lógico hacia el socialismo y más allá, se ha roto por la torpeza de estos personajes que ha habido. El hombre va a tener que encontrar una solución que no tenga que ver con bonitas palabras como bondad y generosidad y sí con el sentido común. La cosa se va a poner seria.
Habría que escuchar a los hombres de ciencia más que a los banqueros. Así debe de ser por el bien de todos. También hay que hacer una llamada a encontrar el placer en las cosas básicas y renunciar a lo innecesario. La sociedad respondería a ese mensaje. En una especie de acto de justicia misterioso. Esta gran equivocación va a afectar también a los poderosos.
 O nos salvamos todos, o nos vamos todos al traste.
Entrevista a Antonio López
en la web de El País

¡Nos vemos el domingo, a la una y media, en la Plaza de Neptuno!

lunes, junio 13, 2011

El zoo sagrado

Como dice Michael Gibson (El Simbolismo, Taschen, Köln, 1999, 19-20 y 27), el sistema de símbolos de una cultura es indispensable para el bienestar de las personas y la cohesión y supervivencia de la sociedad.
Sólo este plano simbólico permite designar los valores que merecen su consideración, y solamente él permite a cada uno tener su propio sentimiento de identidad individual y sexual. La peculiaridad del símbolo consiste en significar lo que está ausente, en el "más allá" o "fuera de la tierra", lejos, en parajes remotos a los que no se puede llegar.
El símbolo hace sensible una idea, pero no la suplanta. Sin embargo, hay una relación entre forma e idea, y es probable que en la mayoría de las culturas la representación se convierta en indisociable del concepto, campo al que se accede ya únicamente a través del objeto físico y tangible.
En definitiva, el símbolo aporta una cualidad ignorada susceptible de volverse materia. Desde una perspectiva religiosa esa cualidad es desconocida (o inaprehensible) pues proviene de un orden sobrenatural que sólo mediante la mediación del objeto sagrado permite significar.
Lo sagrado, pues, viene a ser una categoría semántica que no debe confundirse con lo divino. Es, como gran parte del pensamiento religioso, una categoría de la cultura que se encuentra más allá del lenguaje, y que se alimenta de una reserva de valores implícitos que a los ojos de cada uno crean la jerarquía del mundo e indican al hombre cual es su posición en ella.

Popol Vuh
Relato Maya del Origen del Mundo y la Vida
Versión, traducción y notas de Miguel Rivera Dorado
Colección Paradigmas
Editorial Trotta
Madrid 2008

martes, junio 07, 2011

Skármeta Vs. Sinde

Habían alcanzado el portón y lo abrió con gesto rotundo. Pero hasta la barbilla de Mario se puso pétrea cuando fue empujado levemente hacia el camino.
-Poeta y compañero -dijo decidido-. Usted me metió en este lío, y usted me saca. Usted me regaló sus libros, me enseñó a usar la lengua para algo más que pegar estampillas. Usted tiene la culpa de que yo me haya enamorado.
-¡No, señor! Una cosa es que yo te haya regalado un par de mis libros, y otra bien distinta es que te haya autorizado a plagiarlos. Además, le regalaste el poema que yo escribí para Matilde.
 -¡La poesía no es de quien la escribe, sino de quien la usa!
El Cartero de Neruda (Ardiente Paciencia)
Antonio Skármeta
Plaza & Janés
Barcelona

jueves, mayo 26, 2011

La agresividad del fotógrafo táctil

Henry Cartier-Bresson adquirió su primera Leica en la edad de la reinvención, los 34 años. Defendía una nueva actitud del fotógrafo ante la realidad: si hasta entonces los fotógrafos profesionales se veían obligados a bajar la cabeza en una suerte de reverencia al mirar por el visor de sus Rolleiflex TLR, con la llegada de la Leica y su visor de telémetro por fin miraban a la realidad directamente a la cara.
Cada vez que veo a alguien hacer una foto con una compacta digital, me pregunto qué habría dicho el fotógrafo francés de esos nuevos visores de pantalla LCD, que obligan a la gente a levantar un muro con sus manos, rechazando la realidad.
Pero últimamente, con las pantallas táctiles, he descubierto que, después de mantener la realidad a distancia con las manos, para hacer la foto es necesario golpearla con el dedo.
Justo como si le estuviéramos metiendo el dedo en el ojo.