martes, febrero 05, 2013

Conservadores no conversadores

En general, parece darse la tendencia a arriesgar más para evitar una pérdida que para consolidar una ganancia. "Hay gente que incurre en riesgos mayores para evitar pérdidas, por ejemplo, en escándalos políticos", dice John Allen Paulos.

"A menudo, lo que acaba con un político no es el pecado original -que suele ser bastante menor-, sino el proceso de intentar esconderlo. Es decir, que se arriesga más para cubrir una pequeña pérdida que para acentuar la posibilidad de ganancia".

El alma está en el cerebro
Eduardo Punset
Santillana Ediciones Generales, S.L.
Madrid 2009

jueves, enero 17, 2013

Ventajas del silencio

Es poco menos que imposible describir la renovada conciencia que se posee cuando se abandonan las palabras. Una se ve transportada en el tiempo, tal vez al mundo de la primera infancia, cuando todo es natural y pleno de cosas maravillosas.
Las palabras pueden intensificar la experiencia, pero también pueden empobrecerla. Contemplamos un insecto y ya estamos abstrayendo determinadas características y clasificándolo: una mosca, decimos.
Y en ese preciso momento cognitivo, parte del milagro ha desaparecido. Una vez hemos etiquetado las cosas que nos rodean, dejamos de observarlas con tanta atención.
Las palabras son parte de nuestro yo racional, y olvidarnos equivale a dejar que nuestro yo intuitivo vuele con entera libertad.
Gracias a la Vida
Jane Goodall y Philip Berman
Grupo Editorial Random House Mondadori
Barcelona 2003

sábado, enero 05, 2013

Transposiciones sospechosas

De esta guisa se han formulado frases como: "La materia se organiza porque la autoorganización es una forma natural de que las cosas cumplan con las leyes de la mecánica cuántica y de la mecánica estadística", que en esencia no son más que poesía cientifista.
La transposición abusiva tiene que ver también con determinadas necesidades de justificación ideológica. No podemos por menos que desconfiar cuando, incluso popularmente, se habla de "complejidad emergente" para justificar la "autoorganización (es decir, autorregulación) del mercado libre al margen de los agentes sociales". Ello no significa más que una pretendida naturalización pseudocientífica del "neoliberalismo absoluto".
Catástrofes en la Prehistoria
Jordi Estévez
Bellaterra Arqueología
Barcelona 2005

domingo, diciembre 23, 2012

Sedación popular

 González Requena (pág. 80, El Espectáculo Informativo, Madrid, Akal, 1989) es muy tajante cuando afirma que "el discurso televisivo dominante -en cuyo interior, y como uno de sus subgéneros, se inscriben los discursos informativos de mayor difusión- interpela a los individuos no como sujetos sociales, sino como espectadores, no como quienes podrían utilizar la información recibida como instrumento para su intervención en algún espacio social, sino como aquellos que, aislados de todo espacio social, encerrados en su sala de estar, hundidos en el confort de su tresillo, contemplan el incesante espectáculo del mundo".
No se ofrece, pues, una información para utilizar sino para consumir. No se pretende la acción sino la contemplación. No se busca movilizar, sino tranquilizar.
 Televisión y Educación
Joan Ferrés
Ediciones Paidós Ibérica
Barcelona 1994

martes, diciembre 11, 2012

Fines y finales

El objeto de este Establecimiento es recibir y hacer productivas las economías que se le confíen, empleándolas en los préstamos propios del Monte de Piedad y en otras inversiones autorizadas; fomentar y propagar la virtud del ahorro, considerando este ideal no como una teoría del sacrificio que constituya un deber exclusivamente para las clases humildes, sino "como una disciplina que impone un mejor uso individual y social de la riqueza"; facilitar el crédito personal y corporativo, etc.
Destina todos sus beneficios al aumento de sus reservas, que son garantía de sus imponentes; al establecimiento, fomentos y ayuda de instituciones sociales, de cultura y beneficencia. En ningún caso reparte esta institución dividendos, puesto que las utilidades se dedican a aumentar la garantía de sus imponentes, a premios o estímulos de la virtud del ahorro o bien a obras en provecho del pueblo.
Para ahorrar no es preciso privarse de lo necesario, sino prescindir de lo superfluo. - R. Iranzo.
Libreta a la Vista
de la Caja de Ahorros
y Monte de Piedad de Madrid
Abierta el 16 de Julio de 1956

lunes, diciembre 03, 2012

Vergüenza y culpa

En el curso de mi vida he observado después que aun aquellos cuyas ganancias tienen un origen lícito, gustan poco de hablar de ellas, no sólo con extraños, sino incluso con los íntimos. Probablemente se atribuye al dinero un sentido de vergüenza, o por lo menos de pudor que lo borra del número de los temas normales y lo relega entre las cosas que no está bien hablar, secretas e inconfesables; casi como si fuese mal ganado, cualquiera que sea su origen.
Pero quizá también es cierto que a nadie le agrada mostrar el sentimiento que en el ánimo despierta el dinero, sentimiento muy fuerte y que casi nunca va separado de una sobra de culpa...
La Romana
Alberto Moravia
Editorial Losada
Buenos Aires 1967

lunes, noviembre 19, 2012

Analogía para el progreso

Así, y pidiendo perdón de antemano a unos hombres que hoy tienen gran poder (y sin que lo que voy a decir deba considerarse como una paradoja), advertiré que se pueden encontrar grandes semejanzas entre la bruja antigua y el político moderno sea la que sea su filiación y el origen de su poder.
Al uno como a la otra se les atribuyen facultades muy superiores a las que en realidad tienen, son igualmente buscados en un momento de ilusión, defraudan de modo paralelo, y en última instancia los males de la sociedad se les atribuyen en bloque:
También los políticos se dice que forman sectas con consignas secretas e infames, sin más misión que la de propagar el mal, con sus juntas misteriosas y hasta sus banquetes correspondientes. Cuando son derrotados sufren procesos sensacionales, en que magistrados austeros y testigos inocentes ponen de manifiesto todas sus culpas.
Si hoy existiera la pena de la hoguera los políticos serían los más sujetos a ella. Afortunadamente (para ellos), no la hay y en los países más civilizados, cuando se les condena se les condena como la Inquisición española condenaba a las brujas en el nunca bien alabado siglo XVIII: por embaucadoras y embusteras.
Pero dejemos este paralelismo, no sin manifestar antes la ilusión de que así como ha disminuido mucho el papel de la bruja en la sociedad contemporánea llegará un día en el que se disminuirá y aun suprimirá el papel del político.
  Las brujas y su mundo
Julio Caro Baroja
Alianza Editorial
Madrid 1986

martes, noviembre 13, 2012

Ombligo de mono

 Entrar en una cueva con pinturas rupestres es como asomarse a un pozo de conocimiento muy profundo y oscuro, donde por más que miras no consigues ver el fondo, pero sabes que está ahí. Y si tiras una piedra, te devuelve un sonido tan extraño al oído que no consigues diferenciar entre el golpe en el fondo y el eco producido. Yo creo ver al final un espejo luminoso y redondo, con nuestro propio reflejo de mono vestido que le lanza piedras a la luna.
Me pregunto al precio de desaprender qué aprendimos a ser lo que somos. Esa mirada limpia a los bisontes del genio de Altamira contrasta con la torpeza mostrada al representar la figura humana, que es, sin embargo, el centro del dibujo en el Homo Sapiens del siglo XXI.
Ese pozo oscuro está en nuestros corazones, y es nuestra naturaleza. Y al fondo hay un ombligo enorme al que miramos con visión, no de pozo, sino de túnel.