lunes, octubre 20, 2008

Los días menguantes


Fue Kallan quien me habló de los espacios intermedios, mientras paseábamos una noche junto al puente que une Changspa y Leh. Y me habló de ellos precisamente para indicarme que no existen, igual que los espacios entre las palabras son parte de la caligrafía, y no interrupciones del escrito.
También en el tiempo contínuo de nuestras vidas tendemos a pensar en los momentos molestos como interrupciones. Y dejamos de poner atención, esperando a que nuestra vida se reanude para volver a disfrutarla.
Así, los días van menguando, según le vamos descontando los ratos que perdemos fregando los cacharros, lavándonos los dientes o dirigiéndonos al trabajo. Algunas personas no consiguen vivir más de tres o cuatro horas diarias.
A Baudelaire debería perdonársele la puñetera ambición de ser sublime, aunque sólo fuera por el deseo de constancia.

2 comentarios :

Patto dijo...

Me encanta pasear por aca,
leer,
pensar,
mirar,
y seguir andando.

Aitana dijo...

Me resultan deliciosos los espacios.
Los disfruto acompañada.
Los disfruto estando sola.
Cada acto me parece digno de ser atendido de una determinada manera.
Me enriquece el alma y el corazón.

Hoy estoy de un cursi...

Me pones los pelillos de punta Vizzzztor.