miércoles, marzo 28, 2018

Fin de la política

El político tiene que actuar como hombre libre, tiene que producir actos bellos y formas bellas de vida más allá de lo necesario para la vida y de lo útil.
Por ejemplo, debe modificar la sociedad para hacer que sea posible más justicia y más felicidad.
Actuar políticamente significa hacer que comience algo del todo distinto o generar un nuevo orden social.
El conocido argumento de que no hay ninguna alternativa no significa más que el final de la política. Hoy, los políticos trabajan demasiado, pero actúan demasiado poco.
La sociedad del cansancio
Byung Chul-Han
Herder
Barcelona 2017

miércoles, febrero 07, 2018

Otra sororidad

[De la respuesta de Einstein declinando una invitación para que participara en una manifestación francesa en contra del antisemitismo en Alemania]
[...] una protesta contra la injusticia y la violencia es incomparablemente más válida si proviene de personas motivadas sólo por sentimientos de humanidad y de amor a la justicia.
Y esto no puede decirse de un hombre como yo, un judío que considera hermanos a los demás judíos. Para ese hombre toda injusticia contra los judíos es una injusticia contra él mismo.
Por ende, no puede ser juez en su propia causa, sino que ha de esperar el juicio imparcial de los demás.
Mis Ideas y Opiniones
Albert Einstein
Bon Ton
Barcelona, 2000

viernes, enero 05, 2018

War is over (if you want it)

"Convendría, a mi juicio, a todos los hombres el mantener la paz y los oficios comunes de humanidad y amistad en la diversidad de opiniones, puesto que no podemos razonablemente esperar que cualquiera se ofrezca presta y obsequiosamente a dejar su propia opinión y a abrazar la nuestra con una resignación ciega a una autoridad que el entendimiento del hombre no reconoce.  Pues, aunque pueda a menudo equivocarse, no puede conocer otra guía que la razón, ni someterse ciegamente a los dictados del otro.
Si el que queréis traer a vuestras opiniones es una persona que examina antes de asentir, tenéis que darle permiso a su conveniencia para que vuelva a examinar las razones y, rememorando lo que está fuera de su mente, examine los detalles, para ver de qué lado está la ventaja; y si él no encuentra argumentos de bastante peso para meterse otra vez en tantos trabajos, eso no es sino lo que confrecuencia hacemos nosotros en caso parecido; y nosotros tomaríamos a mal si otros nos prescribieran qué puntos debíamos estudiar: y si es de los que desean tomar sus opiniones a crédito, ¿cómo podemos imaginar que habría de renunciar a los principios que el tiempo y la costumbre han establecido de tal forma en su mente que él los cree evidentes y de una certeza indudable; o que él considera que como impresiones que ha recibido del mismo Dios, o de los hombres enviados por Él? ¿Cómo podemos esperar, digo, que opiniones así afincadas sean abandonadas ante los argumentos o la autoridad de un extraño o adversario, particularmente si hay alguna sospecha de interés o designio, como nunca deja de ocurrir cuando los hombres se hallan maltratados?
 
Haríamos mejor en apiadarnos de nuestra mutua ignorancia y en tratar de  eliminarla por todos los medios corteses y de información a nuestro alcance, y no en tratar instantáneamente mal a los otros como obstinados y perversos porque no renuncian a sus opiniones y aceptan las nuestras, o por lo menos las que tratamos de hacerles aceptar, cuando es más que probable que nosotros no seamos menos obstinados al no abrazar alguna de las suyas.
[...] La necesidad de creer sin saber, es decir, a menudo con razones my débiles, en este efímero estado de acción y ceguera en que estamos, debía hacernos más afanosos y cuidadosos en informarnos que en coaccionar a otros... Hay razón para pensar que si los hombres estuvieran mejor instruídos tendrían menos afán de imponerse sobre otros." [John Locke, Ensayo sobre el entendimiento humano, Libro IV, Cap. XVI, sec. 4]
Ctdo. en Historia de la Filosofía
Bertrand Russell
Grandes Obras de la Cultura
RBA editores
Madrid 2009 

jueves, noviembre 02, 2017

Hogar

I'll light the fire, you place the flowers in the vase that you bought today.
Staring at the fire for hours and hours while I listen to you
Play your love songs all night long for me, only for me.
Come to me now and rest your head for just five minutes, everything is done.
Such a cozy room, the windows are illuminated by the evening
Sunshine through them, fiery gems for you, only for you.

Our house is a very, very fine house with two cats in the yard, life used to be so hard,
Now everything is easy cause of you and our la, la, la...

Our house is a very, very fine house with two cats in the yard, life used to be so hard,
Now everything is easy cause of you and our...

I'll light the fire, while you place the flowers in the vase that you bought today.
Graham Nash
Déjà Vu
CSNY
Atlantic Records, 1970

miércoles, septiembre 06, 2017

Humanidad universal y divina

La humanización de los dioses fue un paso de asombrosa audacia. Describir seres sobrenaturales, no como espíritus vagos, sin forma, o como figuras monstruosas, semiaves, semianimales, por ejemplo, sino como hombres y mujeres, con órganos humanos y pasiones humanas, reclamaba una audacia y un máximo orgullo de la propia humanidad.
Después de crear a los dioses de esta suerte, el hombre homérico se decía semejante a los dioses. [...]
Los reyes eran honrados como dioses, pero nunca adorados. Los héroes eran hombres, no objetos de culto. [...]
 
Por otra parte, no había líneas divisorias locales, regionales o nacionales de consecuencia genuina entre los hombres. Ni en asuntos de culto o en cualquier otro aspecto fundamental de la vida humana hacía el poeta denigrantes clasificciones ni distinciones. Los individuos y las clases variaban en mérito y capacidad; pero no los pueblos, ni entre los aqueos y otros ni entre si mismos.
Esta universalidad de la humanidad de Homero es tan audaz y notable como la humanidad de los dioses.
El Mundo de Odiseo
M. I. Finley
Breviarios
Fondo de Cultura Económica
México D.F. 1980

lunes, julio 24, 2017

Primer paso

 
Stars shining bright above you
Night breezes seem to whisper "I love you"
Birds singin' in the sycamore tree
Dream a little dream of me.

Say "nighty-night" and kiss me
Just hold me tight and tell me you'll miss me
While I'm alone and blue as can be
Dream a little dream of me.
Stars fading but I linger on, dear
Still craving your kiss
I'm longing to linger till dawn, dear
Just saying this

Sweet dreams till sunbeams find you
Sweet dreams that leave all worries behind you
But in your dreams, whatever they be
Dream a little dream of me.
Gus Kahn/Fabian Andre y Wilbur Schwandt
The Mammas & The Papas
The Mammas & The Papas
ABC/Dunhill Records – DS-50031
US 1968

viernes, junio 23, 2017

Una arruga en la barbilla o la llama eterna

 
[La «piedra de vetas»] era esta una piedra que decían durísima, pero porosa como una esponja, y que tenía el tamaño de un huevo y la forma de una almendra. [...] Bastaba ponerle una torcida y encender, para que diese una llama blanca como la leche, que duraba eternamente.
 El mendigo encendió un candil, y yo vi una llamita blanca, luminosa. Era la piedra de vetas. Entonces le conté cómo mi padre había codiciado siempre aquella piedra, y el mendigo, que era generoso, me la dio. Apenas pude dormir aquella noche, y a la mañana siguiente tomé el camino de vuelta. Llegué a mi casa gritando: «¡Padre, padre!»
Pero al entrar en el cuarto de mi padre vi que había muerto. Todos estaban alrededor de él, quietos y callados. Ni siquiera miraron cuando yo entré. Mi padre estaba tendido sobre una mesa, envuelto en una venda blanca y se le veía tan solo la cara. Tenía la boca abierta como un viejo pez y la luz de cuatro lámparas de aceite brillaba en la rendijita vidriosa de sus ojos entreabiertos.
No miré más, y me fui a llorar con la cara envuelta en una cortina morada que había en mi casa, que era la cortina donde lloraba siempre.
El maestro levantó la vista y miró el fuego que Alfanhuí había encendido para él. Luego continuó:
—Algunos días después de que lo hubieran enterrado escogí yo la lámpara más bonita que pude hallar y preparé un candil con la piedra de vetas para llevarlo al camposanto.
Mi padre dormía en una cueva, debajo de tierra, metido en una urna de cristal. Sin que nadie me viera entré allí y colgué la lámpara en la pared, a la cabecera. Luego la encendí con la que traía y miré el rostro de mi padre a la luz de la llamita blanca.
Industrias y Andanzas de Alfanhuí
Rafael Sánchez Ferlosio
Biblioteca Básica Salvat
Madrid 1970

jueves, abril 20, 2017

La maldición virtuosa

Hesíodo y Solón, los testimonios occidentales más antiguos, ven en él [trabajo] la fuente principal de dignidad y cumplimiento, una bendición que permite al "hombre común" ser heróico sin recurrir a hazañas bélicas.
La leyenda de Adán y Eva, en cambio, lo considera la principal maldición humana, sin duda porque en el mundo mediterráneo empezaba a imponerse su prestación involuntaria [Tripalium, el aspa de tres palos usada para crucificar a esclavos rebeldes, es la raíz etimológica de trabajo y travail. El work inglés y el werk alemán apuntan a "actividad", como el ergon griego.], a través de una sociedad esclavista que escinde otium y negotium, reservando lo primero al bien nacido.
La sociedad comercial demolió poco a poco ese inmovilismo a través de adictos al trabajo voluntario, presididos por el diligente puritano, y es en la segunda mitad del siglo XIX cuando el workaholic aparece denunciado por primera vez como prototipo del agonismo burgués.
Lafargue argumenta entonces el derecho a la pereza, interpretando en esos términos lo que su suegro Marx ha planteado al definir la sociedad comunista como aquella orientada a lograr el "mínimo de trabajo social".
 Los Enemigos del Comercio
Una Historia Moral de la Propiedad III
Antonio Escohotado
Espasa libros, S.L.U.
Barcelona 2013